El Bierzo invita a quedarse: Puente de Domingo Flórez estrena área de autocaravanas junto al río Sil con fondos europeos
Hay rincones de León que exigen detenerse. Puente de Domingo Flórez, en el extremo suroccidental de El Bierzo, es uno de ellos: un municipio encajado entre el río Sil y las estribaciones de la Sierra de Enciña da Lastra, territorio de viñedos centenarios, castros prerromanos y uno de los tramos más silvestres del Camino de Invierno a Santiago de Compostela. Para quienes recorren la Península en autocaravana —uno de los segmentos de mayor crecimiento del turismo español en los últimos años— este lugar era hasta ahora una tentación sin infraestructura. Eso está a punto de cambiar.
El Ayuntamiento de Puente de Domingo Flórez ultima la construcción de una área de autocaravanas en la zona de Chaodomarco, a pie de río, con una superficie de 2.845 metros cuadrados y capacidad para entre 15 y 17 vehículos. La inversión, cercana a los 200.000 euros, está financiada con fondos europeos Next Generation enmarcados en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino. El espacio contará con sistema de vaciado de aguas residuales, punto de suministro de agua potable, tomas de recarga eléctrica, zona de espera, merendero, área de juegos y una plataforma digital de reservas. La apertura está prevista para finales de junio de 2026. El proyecto se complementa con un albergue municipal ya operativo pensado para peregrinos del Camino de Invierno, que a su paso por el municipio encuentra ahora una doble oferta de alojamiento para viajeros de perfil muy distinto.
La iniciativa de Puente de Domingo Flórez ilustra una tendencia que se extiende por toda la provincia: la apuesta por un turismo itinerante, pausado y conectado con el territorio. El viajero en autocaravana no busca grandes resorts ni circuitos masificados; busca exactamente lo que El Bierzo ofrece: paisajes de escala humana, rutas poco transitadas y la posibilidad de dormir escuchando el río. Con la nueva área junto al Sil, Puente de Domingo Flórez no solo crea una infraestructura: crea un motivo para detenerse, para conocer sus vinos mencía, para caminar un tramo del Camino de Invierno o simplemente para contemplar un atardecer sobre el cañón del Sil. Y eso, en tiempos de turismo de masas, tiene un valor que ningún presupuesto puede calcular del todo.
Fuente: Diario de León